Y ahora cuando nadie iba a cuestionar su oposición ante las políticas del ejecutivo, tanto legisladores del PRD como del PRI apoyaron la lista de alimentos a los que se les fijará el precio. Tal parece que el chiste es que la panza esté llena no importando con qué, porque bien dice el refrán: “barriga llena corazón contento” Felipe Calderón quiere un México feliz y la está haciendo a la mexicana “pos cómo si no”.
Esta enorme aportación a la crisis alimentaria está conformada por 17 variedades de chile enlatado, 33 jugos procesados, 15 marcas de té y al menos cuatro de atunes y sardinas. Productos que no forman parte de la dieta principal del mexicano promedio.
Estos productos son de un alto nivel calórico y bajo nutricional por lo que no se toma en cuenta los problemas de obesidad que existen en nuestro país. Uno de cada cuatro niños es obeso; uno de cada tres adolescentes y 7 de cada 10 adultos. Es el segundo país en número de personas con este problema de salud, sólo después de Estados Unidos.
Y no podía faltar el tan demandado recurso del “somos el número uno en América Latina” claro siempre a la conveniencia de quien lo diga y si, “gracias a las estrategias oficiales, en México hay abasto de alimentos y la inflación es la menor en relación a los países de la región”.
Bueno, entonces, para los mexicanos ¿cuál es la situación ventajosa? Un tache más para la lista de los políticos de nuestro país.