A Contra Corriente

…de todo lo que fue y lo que será

Remesas vs Inversión Extrajera Directa: ¿sustitutos perfectos?

El proceso de globalización que se vive hoy día ha dinamizado el sistema económico mundial impactando en ciertas variables o estrategias económicas. En este sentido, la Inversión Extrajera Directa (IED) ha sido un factor determinante en algunas economías y se ha convertido en una parte fundamental de todo el sistema económico internacional, cada día más abierto e interdependiente. Así la IED se considera como una vía para el desarrollo de las zonas en donde se implementa. De la misma forma, el fenómeno migratorio es otro factor que caracteriza la movilidad económica actual de muchos países y al igual que la IED, las remesas que los migrantes envían a sus países de origen se llegan a considerar un ingreso importante en materia de desarrollo para los países receptores.  No obstante esta percepción puede llegar a ser errónea. En este tenor, trataré de explicar el concepto de Inversión Extranjera Directa y su impacto en México actualmente; así como el de las remesas. Haré una comparación entre ambas para poder concluir si realmente pueden considerarse como sustitutos perfectos, o sustitutos en el mejor de los casos.

 

La IED ocurre cuando una firma invierte directamente en medios para producir y/o comercializar un producto (Charles W.L. Hill, 2005, 204) en un país extranjero con el propósito de que las partes involucradas obtengan beneficios. Sin embargo, los beneficios de este tipo de inversión no se generan automáticamente ni se distribuyen de manera correcta entre y dentro de los países. 

 

Componentes como la liberalización y apertura de fronteras que generen un contexto “accesible, competitivo, eficiente y transparente para la inversión, así como una infraestructura física, institucional y de mano de obra de calidad”, son indispensables tanto para atraer IED como para obtener los mayores beneficios de la misma. Estos beneficios van desde desarrollos tecnológicos y de conocimientos, una mayor integración al comercio internacional, un impulso para la creación de un ambiente de negocios competitivo entre otros factores. Todo ello tiende a contribuir, en el mediano y largo plazos, en el crecimiento y posteriormente un desarrollo económico.

 

En México, la caída de IED en lo que va de 2008 representó 36% lo que prevé una captación de 20 mil millones de dólares de las mismas después de haber tenido un incremento de más del 20% en 2007 con relación a 2006. Esto se puede explicar, en parte, por la falta de competitividad que está presentando el país con relación a países como China o Brasil. México no ha logrado reformas adecuadas para mantenerse en el dinamismo económico mundial y mucho menos ha podido lidiar de manera satisfactoria con factores exógenos como la desaceleración económica de Estados Unidos. Asimismo, es interesante plantearse la falta de reformas en el país sobre todo cuando, también hasta este año, las remesas que venían del extranjero año con año iban en aumento. Es decir, cabe la posibilidad de que el desarrollo de buenas políticas para la atracción de inversión, muchas veces se vieron como necesarias pero no indispensables.

 

Es uno de los países más importantes a nivel mundial en materia de migración, ya que presenta tres tipos distintos de este fenómeno: es un país con fuerte migración interna del campo a la ciudad presente desde hace décadas; es un país expulsor, con cerca de 400, 000 personas al año; es un país receptor de migrantes centroamericanos mismos que, por lo general, sólo cruzan por México para llegar a Estados Unidos. No obstante, este laboratorio que representa México para los estudiosos en el tema, no es la única importancia que le confiere este fenómeno. Las remesas representan el segundo ingreso más importante para el país con un monto de 23 mil 979 millones de dólares, sólo después de las ganancias petroleras. Esta situación puede ser un arma de doble filo.

 

En este sentido, los familiares de migrantes que reciben remesas tienden a participar menos en el mercado de trabajo y reemplazan los ingresos que los migrantes hubieran podido conseguir en su país de origen, si se les diera la oportunidad. Así, las remesas pueden verse como un apoyo a la disminución de la pobreza y una vía de soporte para el desarrollo del país, sin embargo, aunque esto puede resultar cierto, el impacto es modesto. La gran mayoría de los receptores de remesas no invierten ese ingreso, sino que lo gastan en bienes de consumo y algunos servicios. Por otro lado, el Banco Mundial afirma que el impacto de las remesas “si es estadísticamente significativo aunque económicamente no lo es tanto: un aumento en las remesas de un 1% del PIB tiende a aumentar la tasa de crecimiento del PIB en entre 0.1 y 0.2 puntos porcentuales”.

 

De esta manera, el impacto que puedan tener las remesas en materia de reducción de la pobreza y del crecimiento económico, no pueden sustituir políticas económicas adecuadas que incentiven entre otras cosas, la IED. Asimismo, tampoco es prudente creer que las remesas sean un posible sustituto a la falta de este tipo de inversión. Aunque sean una fuente de ingreso muy fuerte también es necesario plantearse que esa fuente existe por la mala calidad de vida que tiene casi la mitad de la población del país.

 

¿Y bien, es una buena comparación no?, ¿será que el gobierno tan le da su lugar a los migrantes que se enorgullece que sean ellos quienes aportan uno de los mayores ingresos al país?, ¿los considerará inversionistas sui géneris muy pero muy respetables? Es posible!!!

Todavía no hay comentarios »

Tu comentario

HTML-Tags:
<a href="" title=""> <abbr title=""> <acronym title=""> <b> <blockquote cite=""> <cite> <code> <pre> <del datetime=""> <em> <i> <q cite=""> <strike> <strong>