Entre palabras melódicas y expresiones intimidantes. Ceguera deslumbrante, deseada e incitante. Encuentros añorados entre esperas infinitas. Inolvidable banalidad e indiscutible tontería. ¿Cómo explicar lo inexplicable, que se siente y no se piensa?, y si se piensa desaparece, ¿cómo decir que la impaciencia te fortalece, pero te vuelve engañoso, deseado, necesario. Una droga que me envuelve, eleva y me deja caer sin oportunidad a negociarlo.
Excitante y peligro, dañino y extasiante hasta quedar sin fuerzas, y no poder reaccionar antes de embriagarme. Y soltar amarras, desnudarme.Yquedar totalmente expuesta, ingenua y vulnerable.
…hasta que el cosquilleo se piensa y se deja de sentir es entonces cuando la pesadumbre llega, se posa y no me permite respirar, me aturde y me congela hasta ya no sentir más y entonces pienso, sólo pienso.